domingo, 25 de enero de 2015

Mi Utopía


Es raro que en este mundo a todo aquello que le llamamos "valores" no tenga ningún valor en lo material. Al contrario de lo que debería ser, aquello que tiene "valor" material no lo tiene espiritualmente.

Que bueno sería entonces que los buenos actos y los buenos deseos caractericen la "riqueza" material de una persona. Que las bondades le permitan a quien tiene verdadero "valor" espiritual, cumplir sus sueños terrenales y vivir en abundancia.

Sería maravilloso pagar con un beso, con un abrazo, con un favor de corazón, una ayuda todo eso que deseamos tener. Que el egoísta pague su egoísmo sufriendo carencias, que el malo pague su maldad con la indigencia hasta tanto no cambien la actitud frente a su entorno.

¿Quién en su sano juicio en un mundo como ese podría ser malo cuando su propia riqueza material es directamente proporcional a su riqueza espiritual?

Ni que decir que no existirían los países, las nacionalidades, los Estados, la policía, los ejércitos y los políticos. ¿Que necesidad habría de que existan si su único fin es crear divisiones y odios con toda su paranoia sobre la maldad de los demás?

Hasta económicamente es viable: nadie podría ser mejor luego de llegar a cierto estadío, no podría haber inflación, no se podría generar mas bondad, no habría clases sociales porque nadie aspiraría a ser peor, el trabajo sería un "valor" y por ello la economía andaría sobre rieles.

La violencia en todas sus formas haría que pierdas poder adquisitivo y te lances en una picada hacia la indigencia. La actitud humanitaria y considerada hacia los demás sería el único camino hacia el éxito económico y material.

Ya lo sé ... es una utopía. "Dirán que estoy loco, pero no soy el único".