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martes, 10 de febrero de 2015

Nuestro Presente: Entre culpa y preocupación



En mi anterior post hablaba del miedo como forma de manipulación . Pero no tendría mucho sentido esa afirmación si no se entendiera como funciona nuestra cultura y nuestra sociedad.

Nuestra cultura se basa única y exclusivamente en evitar el presente: generando culpas por lo que sucedió en el pasado o teniendo preocupaciones por lo que sucederá en el futuro. Si uno no siente alguna o ninguna de las dos, es "inhumano". Se nos etiqueta como "inconcientes" y "egoístas" y de esta manera nunca tendremos la "aprobación de los demás", algo que se nos ha enseñado como "sumamente valioso" aunque todos sabemos que es bueno o malo per sé.

Desde que nacemos, nuestro aprendizaje en todos los órdenes (familiar, escolar, social, estatal, religioso, etc) se basa en generar culpas y preocupaciones. Desde niño nos han inculcado que debemos comportarnos de cierta manera, si no lo hacemos perfectamente los adultos se sentirán avergonzados y nos etiquetarán de algún modo: el "inútil", el "tonto", el "distraido", el "inquieto", el "impulsivo", el que "nunca termina nada de lo que empieza", el "enojón", etc. Multitudes de etiquetas que las tomamos como la Verdad Absoluta y luego las reforzamos comportandonos tal cual nos han etiquetado: el inútil no hace nada, el tonto se comporta como tonto, el distraido se distrae, el inquieto esta inquieto, el impulsivo vive impulsivamente, el que nunca termina nada, nunca termina nada de lo que empieza, el enojón se enoja por todo, etc.

Todo esto nos lleva a sentir culpa por no ser como "los demás" que son perfectos, porque obviamente las "etiquetas" provienen de las comparaciones con otros seres mas perfectos que uno aunque esos "seres perfectos" son imperfectos en sus casas y etiquetados de otras maneras. También nos genera preocupación porque en el futuro no podremos ser como los demás, porque siempre que ese futuro se convierte en presente nos señalan que deberíamos haber hecho otra cosa.

La escuela refuerza la comparación con los otros, nos ponen otras etiquetas: el "obediente", el "burro", el "estudioso", el "buen compañero", el "mal compañero", etc. Todos etiquetados para enseñarnos a lograr la aprobación de los demás sobre un "ser perfecto" inexistente. Nada mejor que la imagen de la película "The Wall" de Pink Floyd: los niños entrando a una maquina por un lado y salen por el otro lado sentados en su pupitre todos con la misma cara.



La religión suma mas culpas y preocupaciones: todas son "ovejas descarriadas" que no cumplen con la palabra de Dios. Ejemplo: "Debes sentirte culpable desde que naces hasta que te mueres porque Jesucristo dio su vida por ti para salvarte y tú, pedazo de mierda desconsiderada, no puedes si quiera dejar de pensar en cometer pecados abominables como el sexo o la masturbación". Para tener la aprobación de los demás hay que reprimir cualquier instinto natural para no sentir culpa "religiosa" entonces no debes preocuparte que en unos 50 años cuando estés muerto puedas llegar al "paraíso", aunque sentirás la culpa de no haber disfrutado de algo que al parecer está ahí puesto por Dios para ser disfrutado. Sufre, siente culpa y preocúpate de que te irás al infierno.

La sociedad en su conjunto te llena de culpas para obligarte a que hagas lo que de otra manera no harías y que es inútil. Como las mujeres que deben depilarse, pintarse la cara, ser flacas, tener grandes pechos y dejar de ser ellas mismas, para ser algo parecido al "modelo de perfección". El adolescente debe quitarse ese acné de la cara sino será un "perdedor" que no responde a los canones de belleza facial. El hombre debe tener dinero y un pene enorme sino será un fracasado.

El Estado, ni hablar de como genera culpas y preocupaciones. A la vista está, con solo un ejemplo, que puede quitarte tu casa si no tienes el dinero para pagarla y solo para comer, porque el mismo Estado ha generado una crisis, con la cual se pierde el empleo y para solucionarla sacrifica a sus contribuyentes a los cuales, aun sin trabajo y sin casa les sigue cobrando impuestos. Aparte de la culpa de ser un "moroso" generan la preocupación de como "sobrevivir".

Así nos educaron. Es nuestra cultura. No es porque nuestros padres sean unos inmundos sádicos, sino porque a ellos los educaron exactamente de la misma manera o mas represiva todavía, no tenían otra idea de educar un hijo que la misma que utilizaron con ellos o totalmente lo contrario.

Siente culpa por lo que has hecho en el pasado (como si por sentir mucha culpa pudiera solucionar un hecho o un error histórico) y debes estar sumamente preocupado por el futuro (como si por tener mucha preocupación voy a evitar mi propia muerte, por ejemplo).

Imaginemos la cantidad de preocupaciones que tenían sobre el futuro los millones de personas de este planeta en el año 1900. Si sumamos todos los millones y millones de preocupaciones no han podido lograr cambiar el hecho que 14 años después comenzara una guerra mundial y 39 años después otra guerra mundial peor. Todos ellos estan muertos y no han podido evitar nada con toda su preocupación.

Imaginemos la cantidad de culpas que tenían sobre el pasado los millones de personas de este planeta en el año 1950. Si sumamos todos los millones y millones de culpas no han podido lograr cambiar el hecho que 36 años antes empezara una Primera Guerra Mundial y 11 años antes una Segunda Guerra Mundial mucho peor.

Lo peor es que esas guerras comenzaron por una manipulación de las culpas y preocupaciones de todas esas millones de personas en todo el planeta. Sin culpas y sin preocupaciones no hay forma de manipular a nadie, porque el presente no tiene forma de ser manipulado.

No vivimos el presente, este "ahora" que tenemos a cada instante. Solo nos culpamos por aquello que hicimos mal y no conseguimos la "aprobación de los demás" o nos preocupamos por aquello que rodeado de incertidumbre nunca sabremos si llegará o de que manera.

Aprender es, que en el presente no se repitan errores del pasado, no tomar el mismo camino del pasado por el cual no llegamos a ningún lado. Sentir culpa es inútil, genera angustia, tampoco te exonera de las consecuencias de tus propios actos ni te hace una buena persona. Sentir preocupación es inútil, genera miedo y ansiedad, lo inevitable sucederá de cualquier manera y solo en el presente puede evitarse lo evitable.

Erradicando la "culpa" y la "preocupación" viviendo solo este Presente que tenemos ahora, no hay manera de estar angustiado, sentir miedo o ansiedad y tampoco que otros puedan manipularte. La humanidad toda utiliza este tipo de manipulación culpa (pasado)-preocupación (futuro) desde las relaciones personales mas íntimas hasta los Estados con toda la sociedad.

Conclusión: Seguro que luego de leer esto, escogerás tirar tu presente a la basura sintiendo culpa por algo o preocupándote por algo. Escoge vivir y disfrutar este presente que no lo tendrás nunca más.

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2 comentarios:

  1. Excelente articulo, Gabriel. Ya desde pequeño nos preparan para ser vulnerables a la herramienta de manipulación por excelencia: el miedo a lo que pensaran y a la desaprobación....

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  2. Me ha encantado...He pasado un rato verdaderamente delicioso. Ha sido una suerte tener el privilegio de poder leeros.
    !Gracias¡
    Un abrazo.
    María.

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"Solo tengo dos certezas: la de la ansiedad de lo absoluto que hay en mi y la imposibilidad de volver el caos del mundo a un orden racional" Albert Camus

Item Reviewed: Nuestro Presente: Entre culpa y preocupación Rating: 5 Reviewed By: Gabriel Beguerie