lunes, 28 de junio de 2010

El merecimiento no siempre es egolatría,sino DIGNIDAD.

Hoy recibí en mi correo este escrito que me partió al medio...gracias Cristina.
El merecimiento no siempre es egolatría,sino DIGNIDAD.

Cuando damos lo mejor de nosotros mismos a otra persona,cuando decidimos compartir la vida,cuando abrimos nuestro corazón de par en par y desnudamos el alma hasta el último rincón,cuando perdemos la vergüenza,cuando los secretos dejan de serlo,AL MENOS MERECEMOS COMPRENSIÓN.

Que se menosprecie,ignore o desconozca fríamente el amor que regalamos a manos llenas es desconsideración o, en el mejor de los casos,ligereza.

Cuando amamos a alguien que además de no correspondernos desprecia nuestro amor y nos hiere,estamos en el lugar equivocado.
Esa persona no se hace merecedor del afecto que le prodigamos.

LA COSA ES CLARA:si no me siento bien recibido en algún lugar,empaco y me voy.
Nadie se quedaría tratando de agradar y disculpándose por no ser como les gustaría que fuera.
No hay vuelta de hoja.
En cualquier relación de amistad que tengas,no te merece quien no te AME,menos aún quien te lastime.
Y si alguien te hiere reiteradamente sin mala intención,puede que te merezca pero NO TE CONVIENE.

Autor desconocido.
Espero que les guste,a mí me tocó el alma,no solo lo relacionaría con la amistad,es más profundo,es para nuestros familiares,allegados e HIJOS.
Ambar...